jueves, 27 de diciembre de 2007

CONFESIONES DE UN POETA. LEDO IVO (Traducción de José Carlos De Nóbrega)



XXIII

SIEMPRE SUEÑO QUE SOY OTRO .

Sueño que, siendo otra persona, ando por un corredor infinito (o un laberinto) en busca de alguien –y soy yo mismo ese alguien procurado.
Cada puerta abierta me muestra a mí mismo sentado delante de una mesa, y a la espera de la visita de ese otro que es el único, al paso que soy decenas.
Z . me cuenta que, durante su luna de miel, imaginaba ser el cáliz de una flor monumental. Le ocultaba, sin embargo, al marido ese pensamiento que, a su entender, tenía un dejo licencioso.
Desahogo de un individualista: “Prefiero una vagina a un comicio”.
Estaba casi sepultado, en la nieve del Central Park, aquel gorrión que el dios del frío matara.
En un parque, entre árboles, bichos, fuentes y piedras. Todos los seres y cosas que me rodean, dotados de voz o silencio, inmovilidad o movimiento, se convierten en señales de una realidad más profunda. El grillo inmóvil en el césped propone una analogía.
La aglomeración, ese jardín maculado donde recogemos la flor de nuestra propia soledad.
En París, un río atravesaba mi cuarto y los plátanos iluminaban mi amor.
Me siento en una jaula –tal vez la jaula que encierra a todos los hombres. Me ven el desaliento, la certeza de una condenación a muerte. Jamás la libertad habrá de abrir para mí sus portones brillantes.
Poesía, rosa de la inteligencia. Mas, cuando escribo un poema, siento que mis palabras derrumban las barreras de la inteligencia y avanzan por un nuevo territorio.
Estamos aquí en la Tierra para vivir, ¿pero dónde está la verdadera vida? Somos todos máscaras, actores de una pieza interminable.
En el racionalismo de los poetas, está siempre presente la nostalgia de la locura.
Siento nostalgia de incorrecciones, descuidos, impropiedades sintácticas y estilísticas. ¡Que el dios de los escritores me conceda hoy la gracia de cometer una apostasía! Llego a envidiar a X., que escribe en un pésimo portugués, lo que no deja de ser una forma de transgresión.
Nuestra vida verdadera es un misterio, al cual los otros no tienen acceso. El silencio con que la guardamos la protege como un escudo. Los otros nos aceptan o nos juzgan por lo que, en verdad, no somos. Y la aceptación y el juicio, en esos otros que se asemejan a nosotros por su misterio también inabordable o indescifrable, indican que vivimos y nos comunicamos gracias a nuestras máscaras.
Esta confidencia que me hizo un día G.F.: “Hubo un tiempo en que mi gloria incomodaba a mis enemigos. Ahora, ella comienza a incomodar a mis amigos”.
Muchas veces, lo que digo está oculto en lo que digo. Es un cuerpo que, escondido por la ropa del lenguaje, sólo se entrega a quien lo alcanza.
Mar, ese monosílabo inmenso que desde la infancia resuena en mis olvidos. Mar, palabra larga –la m de las olas levantadas e incesantes, la que contiene todas las aguas, la r final de las rocas y los arrecifes.
Las palabras son figuras. Cada una de ellas tiene un rostro, tronco, miembros. Ciempiés, una palabra dotada de cien pies.
La calandria bella como un pavo real.
La noche negra de las aguas vivas y pútridas. Seres minúsculos y desasosegados -¿promesas de peces?

UN POEMA NACIONAL: PATRIA MINHA DE VINICIUS DE MORAES (Traducción de José Carlos De Nóbrega)



PATRIA MÍA

Mi patria es como si no fuese, es íntima
Dulzura y voluntad de llorar; un niño durmiendo
Es mi patria. Por eso, en el exilio
Ayudando a dormir a mi hijo
Lloro de saudades de mi patria.
Si me preguntaran qué es mi patria, diré:
No sé. De hecho, no sé
Cómo, por qué y cuándo mi patria
Mas sé que mi patria es la luz, la sal y el agua
Que elaboran y derriten mi amargura
En largas lágrimas agrias.


Voluntad de besar los ojos de mi patria
De dormirla, de pasarle la mano por los cabellos...
Voluntad de mudar los colores de las ropas (¡auriverde!) tan feas
De mi patria, de mi patria sin zapatos
Y sin medias, patria mía
¡Tan pobrecita!


Porque te amo tanto patria mía, yo que no tengo
Patria, yo simiente que nací del viento
Yo que no voy y no vengo, yo que permanezco
En contacto con el dolor del tiempo, yo elemento
De unión entre la acción y el pensamiento
Yo hilo invisible en el espacio de todo el adiós
¡Yo, sin Dios!


Te tengo, no en tanto, en mí como un gemido
De flor; te tengo como un amor muerto
A quien se juró; te tengo como una fe
Sin dogma, te tengo en todo lo que no me siento apto.
En esta sala extranjera con lar
Y sin pie directo.


Ah, patria mía, recuérdame una noche en Maine, Nueva Inglaterra
Cuando todo pasó a ser infinito y nada tierra
Y yo vi que alfa y beta de Centauro escalarán el monte hasta el cielo
Muchos me sorprenderán parado en el campo sin luz
La espera de ver surgir la Cruz del Sur
Que yo sabía, mas amaneció...


Fuente de miel, bicho triste, patria mía
Amada, idolatrada, ¡salve, salve!
Qué más dulce esperanza encadenada
El no poder decirte: aguarda...
¡No tardo!


Quiero revisitarte, patria mía, y para
Revisitarte me olvidé de todo
Estuve ciego, estropeado, sordo, mudo
Vi mi humilde muerte cara a cara
Rasgué poemas, mujeres, horizontes
Quedaron simples, sin fuentes.

Patria mía... Mi patria no es florón, ni ostenta
Pendón no; mi patria es desolación
De caminos, mi patria es tierra sedienta
Es playa blanca; mi patria es el gran río secular
Que bebe nube, come tierra
Y orina mar.
Más de la que más gallarda mi patria tiene
Una fiebre, un querer bien, un bien
Un libertas quae sera tamen
Que un día traduje en un examen escrito:
“Libertad que serás también”
¡Y repito!

Pongo en el viento el olvido y escucho la brisa
Que brinca en tus cabellos y te alisa
Patria mía, y perfuma tu suelo...
Qué voluntad me ven al adormecerme
Entre tus dulces montes, patria mía
Atento al hambre en tus entrañas
Y al batuque en tu corazón.

No te diré el nombre, patria mía
Tu nombre es patria amada, es patriecita
No rima con madre gentil
Vives en mí como una hija, que es
Una isla de ternura: la Isla
Brasil, tal vez.

Ahora llamaré a la amiga cogujada
Y pediré qué pieza al ruiseñor de día
Qué pieza al sabiá
Para llevarte presto este avigrama:
“Patria mía, saudades de quien te ama...
Vinicius de Moraes.”

POEMA DE ANA CRISTINA CESAR (Traducción de José Carlos De Nóbrega)


Hubo un poema
que guiaba su propia ambulancia
y decía: no recuerdo
ningún cielo que me consuele,
ninguno,
y salía,
sirenas bajas,
coleccionando los restos de las conversaciones,
de las señoras,
“para que nada se pierda
o se olvide”,
proverbial,
aunque herido,
hubo un poema
ambulante,
cruz roja
sonámbula
que huyó
y se fue
inolvidable,
irremediable,
criba abajo.

MAR ABSOLUTO. CECÍLIA MEIRELES (Traducción de José Carlos De Nóbrega)


MAR ABSOLUTO

Fue desde siempre el mar.
Y multitudes del pasado me empujaban
como el barco olvidado.


Ahora recuerdo que hablaban
de la revuelta de los vientos,
de linos, de cuerdas, de hierros,
de sirenas dadas a la costa.


Y el rostro de mis abuelos estaba caído
por los mares de Oriente, con sus corales y perlas,
y por los mares del Norte, duros de hielo.
Entonces, es conmigo que hablan,
Soy yo que debo ir.
Porque no hay más nadie,
no, no habrá más nadie,
Tan decidido a amar y a obedecer a sus muertos.

Y tengo que buscar a mis remotos tíos ahogados.
Tengo que llevarles redes de rezos,
campos convertidos en velas,
barcas sobrenaturales
con peces mensajeros
y santos naúticos.

Y quedo tonta,
despierta de repente en las playas tumultuosas.

Y me apresan, y no me dejan siquiera mirar la rosa de los vientos.
“¡Para adelante! ¡Por el inmenso mar!
¡Liberando el cuerpo de la lección de la arena!
¡Al mar! - ¡Disciplina humana para la empresa de la vida!”

Mi sangre se entiende con esas voces poderosas.
La solidez de la tierra, monótona,
nos parece flaca ilusión.
Queremos la gran ilusión del mar,
multiplicada en sus mallas de peligro.
Queremos su solidez robusta,
una solidez para todos los lados,
una ausencia humana que se opone al mezquino bullir del mundo,
y hace el tiempo enterizo, libre de las luchas de cada día.

El aliento heroico del mar tiene su polo secreto,
que los hombres sienten, seducidos y medrosos.

El mar es sólo el mar, desprovisto de apegos,
matándose y recuperándose,
corriendo como un toro azul por su propia sombra,
y arremetiendo con bravura contra nadie,
y siendo después la pura sombra de sí mismo,
por sí mismo vencido. Es su gran ejercicio.

No necesita del destino fijo de la tierra,
él que, al mismo tiempo,
es el bailarín y su danza.

Tiene un reino de metamorfosis, para la experiencia:
su cuerpo es su propio juego,
y su eternidad lúdica
no apenas gratuita: mas perfecta.

Baraja sus altos contrastes:
caballo épico, anémona suave,
se entrega todo, desprecia todo,
sustenta en su prodigioso ritmo
jardines, estrellas, colas, antenas, ojos,
mas es deshojado, ciego, desnudo, dueño apenas de sí,
de su contundente grandeza despojada.

No se olvida que es agua, al desdoblar sus visiones:
agua de todas las posibilidades,
mas sin ninguna franqueza.

Y así como agua me habla.
Me arroja caracoles, como remembranza de su voz,
y estrellas erizadas como convite a mi destino.
No me llama para que siga encima de él,
ni por dentro de sí:
mas para que me convierta en él mismo. Es su máximo don.

No me quiere arrastrar como mis tíos otrora,
ni lentamente conducida,
como mis abuelos, de serenos ojos certeros.

Me acepta apenas convertida en su naturaleza:
plástica, fluida, disponible,
igual a él, en constante soliloquio,
sin exigencias de principio y fin,
desprendida de tierra y cielo.

Y yo, que viera cautelosa,
por buscar gente en el pasado,
sospecho que me engañé,
que hay otras órdenes, que no fueran bien oídas;
que otra boca hablaba: no solamente la de antiguos muertos,
y el mar a que me mandan no es apenas este mar.

No es apenas este mar que retumba en mis vitrales,
mas otro, que se parece a él
como se parecen los bultos de los sueños dormidos.
Y entre agua y estrella estudio la soledad.
Y recuerdo mi herencia de cuerdas y áncoras,
y encuentro todo sobrehumano.
Y este mar visible levanta para mí
una cara espantosa.

Y se retrae, al decirme lo que preciso.
Y es luego una pequeña concha hirviente,
mancha líquida e inestable,
célula azul sumiéndose
en el reino de otro mar:
¡ah! Del Mar Absoluto.

domingo, 23 de diciembre de 2007

MARX Y LA LITERATURA BURGUESA


MARX Y LA LITERATURA BURGUESA.

Un conocido revolucionario del siglo XIX llamado Karl Marx, a quien nadie puede acusar de proclividad pequeño burguesa, recitaba a Shakespeare de memoria, se extasiaba con Byron y Shelley, elogiaba a Heine y consideraba a ese reaccionario de Balzac como un admirable gigante. Y tanto él como F. Engels se lamentaban de que un genio como Goethe se rebajase al filisteísmo y a los honores de su pequeño ministeriazgo ducal. No ignoraban sus contradicciones humanas y filosóficas, sabían perfectamente hasta qué punto Goethe era un artista de las clases reaccionarias; pero no obstante lo amaban y admiraban, lo consideraban como una contribución definitiva a la cultura de la humanidad.

Hermosa lección para ciertos revolucionarios de bolsillo.

Pienso que el signo más sutil de que una sociedad está ya madura para una profunda transformación social es que sus revolucionarios se revelen capaces de comprender y recoger la herencia espiritual de la sociedad que termina. Si eso no sucede, la revolución no está madura.

Ernesto Sábato: “El escritor y sus fantasmas”, Seix Barral, 2004.

miércoles, 12 de diciembre de 2007

AGUINALDOS PARRANDIGMÁTICOS. Marcelino Gil


Aguinaldos parrandigmáticos

Marcelino Gil

Niño:

Ya viene el aroma
y el fulgor que emanas.
Ojalá vinieras
todas las semanas.


Por eso te pido
con plena humildad,
estos favorcitos
para Navidad:

Que no les dé nada,
ni gripe, siquiera,
a Marcos González
y a Escobar Cabrera.

Gastando zapatos
por tomarte fotos
Rafael Ojeda
ya los tiene rotos.

Hazle unos cariños
a José Bruzual,
porque al fin y al cabo
no se porta mal.

Que perdone, ruégale,
a tu padre Dios,
todos los pecados
de Alfredo Veloz.

Trae desde el Cielo
un tarro de miel
para que se endulce
Gustavo Montiel.

Advierte a Oliveros
di rendersi conto
porque el negro gallo
cantará muy pronto.

Hazle a las viuditas
sabrosas maldades.
Y, para que goces
estas Navidades,

Junta a los políticos
y poetas malos:
Agarra un garrote
y les caes a palos.

Dibuja unos marzos
con color de abriles,
para el calendario
de Francisco Ardiles.

Ponte filosófico
y habla de Bergsón
para que disfrute
Miguel Patacón.

Dime si es verdad
que en algún verano
cantaste un bolero
con García Marcano.

Tú, que eres la cura
de los peregrinos,
cura la saudade
de Orlando Chirinos.

Formúlame ahora,
que ya voy de ida,
una teoría
de la despedida.

Vete a Miraflores
y al más puro obrero,
regálale el libro
de Orlando Baquero.

Sálvame del odio
y efluvios letales,
de tantos liróforos
departamentales.

Tú, que en Cumarebo
las fiestas alargas,
decreta una eterna
para Ciro Vargas.

Si te sientes íngrimo
en la noche lóbrega,
busca que te cuide
José Carlos Nóbrega

Ve con Freddy Ordaz,
visítalo un rato,
quién quita y se atreva
a hacerte un retrato.

Vente al Rectorado,
rompe las rutinas,
repartiendo magias
por las oficinas;

haz que los burócratas
se mueran de asombro,
cuando se contemplen
tu luz en el hombro.

Llévate a Elio Araujo
a patear Los Andes,
y empaten en ésa
a Quintín Hernández.

Reconforta a Pedro,
(aquél de Carora),
que en la noche ríe
y en el día llora.

Tráete en este viaje
para Andrés Cerceau,
las fotos del Diablo
que Capa tomó.

Labra un verso único
de insólito dejo,
y se lo regalas
a Eugenio Montejo.

Para que enjoyeles
tu regia región
llévate los ojos
de María Garzón.

Dale a Ralph Granado
sabias instrucciones:
Que mezcle una lágrima
con las libaciones.

Al poeta Burgos
no lo desampares:
Dale muchas vírgenes
y muchas Guanares.


Y si te lo llevas
deja testimonio
de que está en la Gloria
junto a su unicornio.

Dale a Lenín Sánchez
ron Aniversario
cuando llegue al Cielo
con su Diccionaurio.

Si te vas solito
por los medanales,
llévate la brújula
del Negro Querales.

Vente a que te den
una clase rara
Emeterio Gómez
y el Gordo Guevara.

Pásate una tarde
bebiendo feliz
en el Bar Modelo
y en el Le París.

Y si la parranda
se pone bonita,
agarra tu taxi
para La Guairita.

Que te lo prescriba
-dile a Carlos Rojas-
tu antidepresivo
por si te acongojas.

Coda

Y a mí, no me traigas
nada, pero nada.
Ni bueno ni malo:
Ya voy de arrancada.

Estos son los últimos
versos que te escribo:
El año que viene
no voy a estar vivo.

Ya no tengo huesos
ni tengo ya músculos:
Me pasé los años
mirando crepúsculos.

Sólo tendré algo
cuando sea cadáver:
Y eso será herencia
del viejito Fáver.

Báñanos con toda
tu luminiscencia,
para que sea bello
morir en Valencia.

viernes, 30 de noviembre de 2007

INFORME DE GESTIÓN VOCERÍA DE LA RED DE ESCRITORES ANTE EL CONSEJO EDITORIAL COMUNAL DEL ESTADO CARABOBO E IMPRENTA REGIONAL AL 30 DE OCTUBRE DE 2007


INFORME DE GESTIÓN
VOCERÍA DE LA RED DE ESCRITORES ANTE EL CONSEJO EDITORIAL COMUNAL DEL ESTADO CARABOBO E IMPRENTA REGIONAL
AL 30 DE OCTUBRE DE 2007


En mi condición de vocero de la Red de Escritores, capítulo Carabobo, ante el Consejo Editorial Comunal del mismo estado, y miembro principal de la Junta Directiva de la Red en el ámbito editorial –elegido por la Asamblea realizada el 19 de septiembre de 2007 en la Galería Luis Guevara Moreno de la Biblioteca Feo La Cruz-, consigno este informe a las personas e instancias interesadas en la materia atinente al libro, la lectura, la literatura y la cultura dentro y fuera del estado. La presente crónica, más que rendición de cuentas, constituye mi más auténtica preocupación por la coyuntura en materia editorial, pues la encuentro sumida en un inquietante paréntesis luego de la presentación de los primeros tres libros de la Imprenta Regional, misión cumplida el día sábado 6 de octubre de 2007 en el marco de la III Feria Internacional del Libro de Venezuela, capítulo Carabobo. En pocas palabras, ésta es una posición crítica relativa a la promoción de nuestros autores dentro y fuera de la región.

La primera reunión conducente a la constitución del Consejo Editorial Comunal del Estado Carabobo, convocada por la Plataforma del Libro y la Lectura del referido estado (coordinada por Freddy Rojas), se llevó a cabo el 24 de mayo de 2007. Se entregó a los asistentes un material fotocopiado relativo a las actividades propias del Consejo Editorial Comunal como tal además de la Imprenta Regional. De esta jornada de trabajo se obtuvo la composición del Consejo Editorial Comunal del Estado Carabobo, el cual queda hoy de la siguiente manera:


Por los Consejos Comunales tenemos a Antoinette Antypas, Vielsi Arias, Fernando Saavedra y Wilmer Sánchez.
Por la Plataforma del Libro y la Lectura, Freddy Rojas en su condición de Coordinador.
Por el CONAC a la escritora Gloria Peña Cruz.
Por la Red de Escritores, José Carlos De Nóbrega.
Por la Misión Cultura a María Teresa López.
Por Librerías del Sur a Norma Agatón.

Anaís Silva, diseñadora, y Héctor Villagómez, operario de la Imprenta Regional.


Se acordó que este Consejo Editorial se reuniría los días viernes a las 2:30 pm en la Biblioteca Feo La Cruz de Valencia, hasta que se instalara la Imprenta Regional en su sede actual ubicada en el INCES de Los Colorados, segundo piso, aula 2-4 (lo cual ocurrió a partir del viernes 15 de junio de 2007). En la actualidad, el Consejo no se ha vuelto a reunir pues la concentración de los esfuerzos en la III Filven 2007 (del 3 al 7 de octubre) y el Congreso de Cultura (última semana de octubre) nos ha obligado a posponer sus sesiones de trabajo.


El Consejo Editorial Comunal posee una página blog:
http://consejoeditorialcarabobo.blogspot.com/, la cual está dirigida por José Carlos De Nóbrega. Está activada desde el mes de junio de este año, teniendo a la fecha 54 entradas.


He aquí la relación y el estado de los libros recibidos por el Consejo Editorial Comunal y la Imprenta Regional de Carabobo:


OBRAS CONSIGNADAS PARA SU PUBLICACIÓN POR EL CONSEJO EDITORIAL COMUNAL DEL ESTADO CARABOBO. Al 30 de octubre de 2007:
1.- 13 Fábulas y otros relatos de Richard Montenegro (narrativa). Editado (tiraje completo, 500 ejemplares).
2.- Volverme Alúmina de Norys Nicoliello (poesía). Editado (tiraje parcial).3.- Sobre lo vivido de José Horakyo Guillén (poesía). Editado (tiraje parcial).
4.- Antología Terrorista del Grupo Li Po (narrativa y ensayo). Está diseñado (primera revisión).
5.- 7 x 7: Una antología de la poesía contemporánea de Brasil (poesía). Está diseñado (primera revisión).
6.- Epigramas del Sanjón de José Francisco Nuñez (poesía). Aprobado. Está diseñado (primera revisión).
7.- Pedro Carajo de Rafael Hilario Ramírez (narrativa). Está diseñado (primera revisión).
8.- Una Noche Contigo, Una Noche sin ti de Orangel Gil (poesía). Postergado.
9.- Petroglifos de Vigirima de Leonardo Páez (investigación). Aprobado. Por editar.

10.- 12 relatos en físico de Alexei Quevedo (cuento). En lectura.
11.- La revolución, desde un pupitre a la calle de Jorge Maza (testimonio). En lectura.
12.- Poesía y Poemas de Luis Omar Castellanos (poesía). En lectura.
13.- Poesía y Reflexiones de Yenireé Henríquez (poesía). En lectura.
14.- Adivinanzas adivinadas de Pedro Téllez y José Abreu (literatura para niños). En lectura.
15.- Colección de Décimas de los hermanos Olaizola (poesía). En lectura.
16.- Poemario X de César Castillo (poesía). En lectura.
17.- El Brujo de Luis Moro (poesía). En lectura.
18.- Tres poetas, tres estilos, un mensaje de amor. En lectura.
19.- Cuentos de una “alezolana”: Alemana de nacimiento, venezolana de corazón, de Christine Graf Wegscheider (testimonio). En lectura.
20.- Pozo de Pensamiento de Arnaldo Jiménez (ensayo). En lectura.
Los dos últimos libros se hallan en mi poder; pronto les haré llegar el informe de lectura correspondiente.

A tal respecto, se había proyectado presentar los primeros siete títulos de la lista en el marco de la III Edición de la Feria Internacional del Libro de Venezuela, capítulo Carabobo, el día sábado 6 de octubre de 2007 a las 2 pm en la Galería Luis Guevara Moreno de la Biblioteca Pública Manuel Feo La Cruz de Valencia. Tal era nuestro planteamiento para el 21 de septiembre de 2007, cuando el Consejo Editorial Comunal se reunió con la representante de la Editorial El Perro y la Rana, Marisela Guevara. Sin embargo, tan sólo se presentaron los libros de Richard Montenegro, Norys Nicoliello y José Horakyo Guillén, dadas las limitaciones técnicas y funcionales que expondremos más tarde.

En relación a los libros publicados, destacamos los siguientes aspectos:
a) Sólo 13 fábulas y otros relatos de Richard Montenegro posee el tiraje completo (500 ejemplares). Sin embargo, se presentaron alrededor de treinta ejemplares por dotación insuficiente de cartulina Bristol para las portadas. Los poemarios Volverme Alúmina de Norys Nicoliello y Sobre lo vivido de José Horakyo Guillén no poseen el tiraje completo; al igual que el primer libro de la serie, se presentaron treinta ejemplares de cada uno por dotación insuficiente de cartulina para las portadas.


b) Hay que destacar ciertas fallas en la edición de los referidos títulos:
En 13 fábulas y otros relatos de Richard Montenegro: se imprimió por descuido nuestro la primera y no la última versión corregida, lo cual motivó algunas erratas ortográficas y de puntuación; se le etiquetó como parte de la colección de poesía, cuando pertenece a la de narrativa; la impresión no posee la nitidez ideal.


En Volverme Alúmina de Norys Nicoliello: por error nuestro, el cual lamentamos, el apellido de la autora está mal registrado (Nicollielo, cuando es Nicoliello); igualmente la impresión no es muy nítida. Se sugiere subir uno o dos puntos la fuente amén de centrar los textos poéticos.


En Sobre lo vivido de José Horakyo Guillén, empero, hallamos una notable mejoría en la edición e impresión del libro.

Pese a estas faltas, propias de la dinámica atinente al inicio de un proyecto editorial novedoso en su concepción y alcances, el equipo humano en la Imprenta es lo suficientemente apto y asertivo para asumir el compromiso ante la comunidad de autores y lectores del estado Carabobo. Sólo que la actividad de la imprenta se halla detenida a la espera de los suministros y las directrices funcionales (aparentemente hay confusión y desinformación al respecto, dispensen pues no tengo pistas firmes que sustenten esta preocupación nuestra) que le permitan proseguir en ascenso su tarea. Sin embargo, se siguen recibiendo, revisando y diseñando los títulos a ser impresos en un corto plazo. Así lo esperamos. Dadas estas circunstancias, nos resta hacer las siguientes sugerencias:


1.- Convocar al Consejo Editorial Comunal del Estado Carabobo a una reunión extraordinaria y urgente para tomar una posición crítica ante la situación que hoy nos embarga. En mi condición de vocero de la Red de Escritores, he transmitido la semana pasada mi inquietud a Anaís Silva, Freddy Rojas y Marisela Guevara en conversaciones cara a cara y telefónicas. Ellos también han manifestado su preocupación al respecto y me han mantenido enterado del estado de la situación. Creo que después hay que reunirse con los autores para tenerlos al tanto de tal coyuntura y sus escenarios de solución.
2.- Manifestar por escrito ante el CENAL, la Editorial El Perro y la Rana y la directiva regional y nacional de la Red de Escritores nuestra posición crítica relativa al proyecto de Imprentas Regionales.
3.- Completar la edición completa (impresión y portadas) de 13 fábulas y otros relatos, Volverme Alúmina y Sobre lo Vivido a cómo dé lugar, amén –de ser posible a corto plazo- de regularizar el ritmo de trabajo de la Imprenta Regional. Por supuesto, teniendo en cuenta las correcciones sugeridas con anterioridad.
Sin más por el momento, su amigo



José Carlos De Nóbrega
PD: Desafortunadamente, todavía no ha cristalizado ninguna de las tres propuestas de trabajo planteadas en este informe (al 30-10-2007). Valencia de Santo Tomás El Dídimo, 27 de diciembre de 2oo7: Sólo creeré si palpo las heridas en sus manos y su costado.